La japonesa Asuene ha captado 13.500 millones de yenes en una ronda Serie D liderada por Decarbonization Partners, la firma conjunta de BlackRock y Temasek, y ha anunciado a la vez la compra del británico 2degrees. El movimiento consolida su salto de software de cálculo de emisiones a plataforma global de gestión de sostenibilidad y coincide con una mayor presión regulatoria —incluida la norma europea CSRD— que afecta también a grupos con presencia en España.
La compañía comunicó el 23 de julio que la operación combina 6.800 millones de yenes en capital primario, 3.700 millones en secundario y el resto en deuda de entidades como Sumitomo Mitsui. Con ello, su financiación acumulada asciende a 25.000 millones de yenes y, según datos del mercado japonés, fue la mayor ronda del país en julio. Además del vehículo de BlackRock y Temasek —su primera inversión directa en una startup japonesa— entró el CVC de Petronas, Twin Towers Ventures, junto a inversores ya presentes.
Fundada en 2019, Asuene ofrece un servicio en la nube que calcula y gestiona las emisiones de gases de efecto invernadero a partir de datos de energía, logística y materias primas, incluyendo el llamado alcance 3 (toda la cadena de suministro). Ha ampliado su oferta a huella de producto y ACV, apoyo a reportes CDP, SBTi, CSRD y a los estándares japoneses SSBJ, así como créditos de carbono y evaluación ESG.
Según la empresa, más de 22.000 compañías han adoptado su software y, en total, más de 50.000 han recibido apoyo a través del grupo. Entre los casos recientes, Suzuki centraliza en su plataforma los datos de emisiones de instalaciones en 27 países para responder tanto a SSBJ —las normas de divulgación de sostenibilidad en Japón— como a la CSRD europea, que rige a grandes empresas también en España. El grupo financiero Sumitomo Mitsui usa igualmente la solución para auditorías y control interno.
En paralelo a la ronda, Asuene adquirió el 100% de 2degrees, con sede en Oxford, cuyo sistema Secaro recopila y analiza datos de emisiones en cadenas de suministro de más de 90 países, especialmente en Norteamérica y Europa. El precio podrá alcanzar hasta 6.000 millones de yenes en función de resultados. Es su octava compra y refuerza una expansión con bases en EE UU, Europa y Asia y una plantilla de unas 530 personas.
La compañía destinará buena parte de los fondos a nuevas adquisiciones, crecimiento internacional y desarrollo de productos con IA. El trasfondo es claro: a medida que se endurecen las obligaciones de reporte y trazabilidad del carbono, especialmente en la industria con miles de proveedores, crece la demanda de plataformas automatizadas capaces de auditar y verificar datos a escala.
El reto ahora es convertir esa posición en un estándar global en un mercado ya poblado por competidores de contabilidad de carbono y datos ESG, y con normas en constante evolución. Su capacidad para extender más allá de Japón su base en manufactura y cadenas de suministro será la verdadera prueba de su ambición.



